La diferencia entre facturar y ganar ya la sabés.
¿Pero sabés tu margen real por producto?
No hace falta ser contador para asustarse. Ponés dos datos —cuánto vendés por mes y cuántas de tus decisiones tomás sin mirar números— y ves, en plata, lo que se va cada año por adivinar. Y ojo con el contador de abajo: no para nunca.
Tus ventas, tus costos, tu stock, lo que gastás en publicidad: todos esos números ya existen, pero andan desparramados entre papeles, planillas y la cabeza tuya. Los junto, los ordeno y te los devuelvo convertidos en algo que se lee en cinco minutos: qué te deja plata, qué no, y qué conviene mover primero. Vos seguís decidiendo — pero con el mapa adelante, no adivinando.
Me enfoco en operaciones de supply chain y modelos financieros, de la mano de programas de Harvard, Yale, Wharton y Platzi. Data en Criollo nació para bajar a tierra los conceptos del análisis de datos, para que aprender no sea perderse — como me pasó a mí cuando empecé sin saber por dónde.
Primero fue el canal. Después, la audiencia empezó a pedir lo mismo para sus números: de esa demanda nació la consultoría. Hoy acompaño negocios que quieren dejar de decidir a ojo, con sus números en tableros vivos que mejoran mes a mes.
No es una consultoría de una sola vez: cada mes levanto tus datos, los reviso, actualizo tus tableros y nos sentamos a ver qué cambió y qué conviene hacer. Trabajo con pocos negocios a la vez —por eso el plan completo tiene cupos limitados: prefiero diez clientes bien atendidos que cien a medias.
Según la cuenta de arriba, se te fugan $ 4.320.000 por año. Frenarlo cuesta una fracción de eso.
El alcance de cada plan lo definimos juntos en la llamada, según tu negocio. Onboarding de 60 min para relevar tus datos y arrancar.
En el canal explico análisis de datos para emprendedores: cómo mirar tu negocio, qué herramientas usar y casos reales — todo en criollo, sin vueltas técnicas.
VER EL CANAL EN YOUTUBE30 minutos, sin costo y sin compromiso. Me contás tu negocio y la decisión que tenés entre manos; yo te digo, con honestidad, si puedo ayudarte y cómo. Si encajamos, seguimos. Si no, te vas igual con un par de ideas para aplicar.